Quatro Magazine News

16 de febrero de 2017

 

LA GAVIOTA MALHECHORA AFIRMA QUE: “TODO ESTABA PAGADO POR ANTICIPADO”

El suceso tuvo lugar anteayer y Quatro Magazine (que es la mejor revista, porque es para la que trabajo yo) cuenta con exclusivas imágenes de la gaviota malhechora que ha aterrorizado a los propietarios de todos los supermercados y tiendas de ultramarinos del país.

Disculpen la baja calidad de la imagen, este documento gráfico fue grabado con cámara oculta

Como pueden observar nuestros queridos lectores en el vídeo adjunto, la muy descarada entra sigilosamente en la tienda, se detiene a observar, mira en derredor y, al no ver testigos de la fechoría, se avalanza sin piedad sobre la bolsa de aperitivos y sale rápidamente de la tienda, con la mayor velocidad que sus cortas patitas le
permiten.

Una servidora (Gumersinda Martínez, galardonada con el Premio a la Mejor Melena otorgado por la revista “Melenazas periodísticas” durante varios años seguidos), ha tenido la oportunidad de estar presente durante toda la operación policial. Todo ocurrió de la siguiente manera:

10:23 h: mientras la gaviota mangante se encuentra en la playa jugando un partido de voleibol con unas amigas suyas (y con la nueva novia de su ex, a la que ha invitado para tratar de sabotear la relación, como es lógico), las autoridades hacen acto de presencia en el lugar y proceden a la detención.

18:45 h: la detenida llega al recinto policial lo antes posible. Ha habido un pequeño retraso porque la policía ha tenido que parar a tomar un café y unos bollos, se ha retrasado un poco y, total, que les han dado la hora del aperitivo. Dicho aperitivo ha quedado unido irremediablemente a la comida, puesto que la mujer del oficial Bermúdez preparaba hoy su plato estrella (callos a la madrileña, que siempre le salen de rechupete), y las autoridades no han considerado de buena educación rechazar la invitación de dicha señora. Finalmente, cuando ya daban las 17 h, el oficial Bermúdez en persona ha tenido que lidiar con una vecina suya que afirmaba que no conseguía hacer funcionar la televisión, que esto del TDT era un timo y que quería poner una denuncia. Todo ha quedado solucionado cuando Gutiérrez, el ayudante de Bermúdez, ha recurrido a la moderna técnica de comprobar que el TDT estaba enchufado (que no lo estaba). La anciana se ha empeñado entonces en ofrecerles unas pastitas para agradecerles los servicios, y ellos han tenido aceptar.

19:30 h: comienza el interrogatorio, que transcribimos aquí de forma íntegra:

‒Diga su nombre y ocupación, por favor ‒dice Bermúdez.

‒M-me llamo Gaviotinda Voladora y soy estudiante de decoración de interiores.

‒¿Dónde estaba el miércoles 14 de febrero de 2017 a las 17:35 h?

‒¿Yo? ‒pregunta Gaviotinda con cara de susto‒. Pues… e-en casa.

‒¡No mienta! Tenemos pruebas de que se encontraba usted en la tienda de ultramarinos: “Dña. Clotilde: todos nuestros productos son frescos, siempre y cuando haca frío fuera. Si no, pues no”.

‒Eso no es posible, yo estaba en casa con unos amigos, pregúntenles…

‒No hay necesidad de preguntar a nadie ‒afirma el ayudante Gutiérrez rotundamente‒. Tenemos imágenes que confirman lo que decimos. ¡Tenemos pruebas! ¿Le doy al play, jefe? ‒pregunta mirando a Bermúdez.

‒¡Está bien! ¡Estaba allí! ‒confiesa el ave antes de que el oficial pueda contestar‒. ¡Pero les prometo que estaba todo pagado por antelación!

‒¡Y un jamón! ¡Doña Clotilde afirma lo contrario!

‒Yo…

‒Gaviotinda, confiese, hágase un favor… La condena será mucho más leve ‒Bermúdez saca su lado compasivo.

‒…

‒Si no lo hace, nos veremos obligados a mostrarle el vídeo a todos sus amigos y conocidos ‒amenaza el oficial.

‒¡Está bien, lo hice! ¡Robé una bolsa de aperitivos en la tienda! ‒Gaviotinda cede ante la presión de las autoridades (una servidora sospecha que es porque no puede soportar pensar en sus conocidos riéndose de lo despeinadas que tenía las plumas en el momento del crimen).

‒Pero, hija mía… ¿Cuál fue su móvil? ¿Por qué narices necesitaba usted robar esa bolsita?

‒Es que… es que era San Valentín y no tenía nadie con quien cenar, así que NECESITABA hacer una maratón de “Las chicas Gilmore”… pero no tenía dinero porque me lo había gastado en el bote de laca de uñas más bonito que usted pueda imaginar.

‒Comprendo… Gutiérrez, ya puede llevársela ‒dice Bermúdez apenado.

20:05 h: Gaviotinda queda bajo disposición judicial. Será el juez quien decida su destino.

Así terminaron los hechos. Una no puede más que comprender a la pobre gaviota y justificar sus actos. Ahora he de dejarles, que voy intentar conseguir una exclusiva entrevista con Gaviotinda Voladora. Con un poco de suerte me dirá también cuál es ese modelo de pintauñas.

 


 

Gumersinda Martínez es un personaje ficticio creado por Cristina M. Acevedo para sus novelas de la serie Báculo y espada. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. La autora manifiesta su más profundo respeto hacia las autoridades y los periodistas en su importante labor. Este artículo, como todas las parodias que escribe Cristina, tiene meramente la función de entretener al lector y hacerle reír un poco. La autora también respeta un montón a las ancianitas que no se aclaran con las nuevas tecnologías (“un día me llegará a mí el turno”, piensa) y a la gaviota que sale en el vídeo. No puede dejar de verlo en bucle mientras se troncha de la risa.

 

¿Te ha gustado el artículo de Gumersinda? ¿Quieres ver más como este? ¿Has sido víctima o testigo de más fechorías perpetradas por animales? Cuéntamelo en los comentarios 😉

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